domingo, 27 de noviembre de 2011

sorprende cuán intacta ha usted preservado su toxicidad. era lo que decíamos, que las personas cambian, sí, pero difícilmente cambie lo que connotan. ergo, son mis prisiones las que te acogen.
¿existe la vivencia de superar o es sólo un remiendo susceptible?
este asesino más que asesino era verdugo. asesinaba hipotéticamente, mas que lo que hacía, en realidad, era confinarte en un letargo moribundo autoinflingido. te mostraba cuáles, de las tuyas, eran las armas más mortíferas que podías utilizar contra vos mismo. y te resolvías así, adicto a tu muerte.
bueno, si te cruzás con tipos así, ¿qué onda? no sabemos.

1 comentario:

Lau dijo...

qué lindo leerte, putamdre.

qué bueno esto,
te lo voy a robar para mi blog cuando sea el momento.


(ahora! jajajjaja)